
atencion. Entablo conmigo misma una larga y dificil
lucha por no hacer nada, pero, a pesar de eso, estoy
decidida a quedarme aqui. Poco a poco, la ansiedad
va cediendo lugar a la contemplacion y empiezo a escuchar
a mi alma. Estaba loca por conversar conmigo, pero yo
vivo ocupada. No estoy haciendo nada, y estoy haciendo lo
mas importante de la vida de una mujer: estoy escuchando
lo que necesitaba oir de mi misma.