domingo, 12 de abril de 2009


Pero una noche, de esas que creí perdidas, jugando a las escondidas, con el amor me encontré. Y así fue que me robaron algo valioso. Estoy agonizando y le quiero pedir por dios, que usted busque por mí, a el hombre que me robó de una mirada mi sensible corazón, no puedo ir yo porque perdí su dirección.