viernes, 10 de abril de 2009



A veces pasa que la fiebre, sube misteriosamente, y se retira sin razón, como toda aparición. Una burbuja reventada, ya no significa nada y abatidos van los dos, sin creencia o religión alejandose del sol, en opuesta dirección. Nunca la vida es tan precisa, nadie tiene esa pija, que te saca del motor y te muestra algo mejor.